Escucha la canción mientras lees, me lo agradecerás
Debo de volver a escribir sobre ésta época del año.
Es precioso ver cómo los campos se vuelven a tornar de colores después de un otoño frío y gris como si el mejor de los pintores volcara toda su pasión en transmitir una idea, un sentimiento.
Cómo las flores vuelven a besar la corteza de los arboles y el verde se torna alfombra sobre la tierra.
Creo que no hay lección de vida como la primavera; pase lo que pase siempre vuelve, siempre perfuma el ambiente el jazmín, torna rojo la amapola el paisaje, cerezos y almendros obtienen el papel protagonista en tan esperado equinoccio.
Es terriblemente inspirador cómo nosotros también tenemos nuestras propias etapas más grises y con el paso del tiempo, volvamos a florecer.
No, no sólo lo hacemos nosotros.
Con nuestros colores logramos perfilar sonrisas en los demás.
Pintar ese lienzo en blanco y darle un nuevo enfoque a todo. O, por lo menos, quitar tanto negro.
Es como un reseteo del alma, un toque de atención que te dice "eh, vale, vamos a relajarnos un poco y disfrutar de lo que está por venir, ¿no?"
¿Sabes qué es lo mejor, apreciado lector@? Esas flores, a pesar del frío, de la lluvia, el viento, etc. darán sus frutos. Da igual lo gélido y lluvioso que sea el invierno, al contrario, "aguantan el chaparrón" para resurgir con más fuerza.
Aunque tu otoño haya sido duro al final sacarás algo bueno de todo eso, algo con lo que sentirte realizad@, porque todo llega y todo llegará.
Así como un nuevo otoño llegará y con él desnude de nuevo las ramas de los arboles, otra primavera vendrá para revivirlo, para revivirte, para revivirnos. Porque nunca estuvimos muertos del todo.
Siempre habrá algo/alguien, que venga a llenarte de flores el corazón.
Perdona si te resulto muy empalagoso,
la verdad es que últimamente estoy feliz.
La Primavera, supongo.

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