Hoy por la mañana me encontraba activo, optimista y con ganas de
hacer algo "diferente". Así que lo hice, es raro en mi dar una vuelta
por las mañanas, andando, notando los primeros rayos de sol sobre mi
cabello, sobre mi rostro y el inconfundible frescor de la mañana, última
señal de que la oscura noche estuvo presente mientras mis párpados
creaban mi propia oscuridad en mi mente.
Mientras iba
por el parque caminando, lentamente (no tenía prisas, nadie me esperaba,
solo un camino interminable y mis pensamientos optimistas), pude
observar que en uno de los árboles cercano a un banco se encontraba,
tallado en su corteza, un corazón y dos iniciales dentro.
Detuve
mis pasos, me quedé mirando unos segundos y me acerqué al banco
dispuesto a mirar esa grafía. Me senté y sin parpadear durante un rato
me quedé observando, imaginando a lo mejor en qué circunstancias se
hizo: ese chico tallando delante de ella eso, mientras ella sonreia
ilusionada porque su chico proclamaba el amor que sentía por ella.
En
cierta forma, pensé esta mañana, que esto mismo es lo que hacemos con
nuestro corazón, ¿no? Tallamos nosotros mismos las iniciales de la
persona que más nos importa en este mundo y lo rodeamos con nuestro
corazón, queriendo decir que esa persona está dentro de nosotros y que
por ella latimos.
Rasgamos la corteza del arbol, brotando la savia de éste para mostrar ante todos que sentimos algo muy intenso por alguien.
Nos rasgamos la corteza, llegando incluso a sangrar por esa persona
porque la queremos por encima de todo y sabemos que una vez abierta la
herida ella podrá entrar en nuestro corazón.
Y, por suerte o por
degracia, al igual que en la dura corteza del árbol, también ese dibujo y
esas iniciales siguen durando en la corteza de nuestro corazón incluso
después de si la relación se acabase.
Entonces preguntarás,
querid@ lector/a, ¿por qué digo por suerte?. Bueno, no siempre se acaban
las relaciones y pueden ser mucho más duraderas que el propio dibujo en
el árbol.
Creo que hoy entendí verdaderamente la frase esa que todo el mundo dice: "el tiempo lo cura todo".
La
corteza del árbol y del corazón tardan en cicatrizar hasta dejar de ser
visible esa marca. Pero permítale decirle una cosa, querido lector, si
usted es de esas personas que tallaron su amor y tiene la inmensa suerte
de seguir con esa persona que le llena de felicidad, tenga en cuenta
que de vez en cuando es bueno repasar esos dibujos que hacemos en las
cortezas para que aun recuerde lo que se siente y demostrar, una vez más, que usted se abrió el corazón por esa persona.
http://henningsm.files.wordpress.com/2009/05/arbol-corazon.jpg
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