El otro día vi que los habían podado pero de una forma que nunca antes había visto, básicamente dejaron el tronco y, si acaso, un par de ramas.
El color marrón se tornaba protagonista de la planta.
Le pregunté a mi padre; le dije que cómo podían haber hecho eso, que era una pena tras años de crecimientos cortarlos de esa forma sin dejar una sola hoja. Que cómo podrían volver ahora a rebrotar si directamente dejaron un tronco (en algunos casos)
Él me miró y me dijo: "Manuel, todo en esta vida retoña...hasta las personas"
Me quedé mudo.
Mi padre no es una persona muy habladora, menos aún en ese aspecto pero cuando (me) habla así parece que tiene un puntero láser por lengua y un dardo por palabra. No necesitó decirme más.
Últimamente la gente me habla en ese plan sin venir a cuento, no sé si mi cara lo pide a gritos o directamente yo cojo las cosas por otro lado.
El otro día me dieron una noticia; no lo considero una derrota (ni sería sano tampoco) puesto que ya tenía indicios de que algo pasaba y supe preparar mi mente para esto. Aunque sí he de admitir que me pilló un poco por sorpresa, no esperaba que fuese tan rápido.
La vida, amigos, que sigue su curso.
No estoy triste, ni cabizbajo, es raro pero lo estoy llevando bastante bien hasta el momento. Yo de mientras a disfrutar de lo que me pueda traer la vida por ahora, ahora más que nunca me tengo que dedicar, lo primero, a mí y, lo segundo, a mis amigos.
Ah, ¿que cómo acaba lo de los árboles? Pues están retoñando, el condenado tenía razón.
"Es volver a saber con certeza que todo irá bien,
que estamos enteros,
que siempre caemos de pie,
que siempre saltamos sin red"
Despistaos - Estamos enteros
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