Claro está que detrás de estos trazos también se encuentran a menudo historias, historias tristes, alegres, melancólicas...y es que todos portamos relatos sobre nosotros.
Somos como un vaso de agua que, gota a gota, nos vamos llenando de más y más relatos; experiencia, lo llaman.
Relatos y vivencias grabados en la piel que nos ayudan a comprender por qué alguien es cómo es a día de hoy.
Qué curioso, ¿no? Cómo un simple dibujo puede ser una pequeña ventana a la vida de un individuo, un microcuento que te narra las inquietudes, anhelos y experiencias del ser que las porta.
Es el "bueno pero solo un poco" de una persona, vas queriendo más y más a medida que lo pruebas.
Es una sensación agridulce, el engancharte de alguien.
Me gusta la gente con tatuajes, no temen en mostrar esa parte de su historia a los demás, miran directamente a esa cicatriz y sonríen
someday

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