En estos tiempos que corren donde a casi todo se le puede poner detrás la palabra "express", donde abunda la comida rápida, el ajetreo del día a día; o si el internet o la aplicación del móvil tarda más de 10 segundos en reaccionar, inmediatamente decimos que es "muy lento" y se nos dibuja en la cara una mueca de desagrado.
Todo esto da lugar a que seamos rápidos,
Y es que, amigos míos, la impaciencia abunda.
Impaciente, dícese (desde mi humilde vocabulario) de aquella persona que carece o tiene poca paciencia; incapaz de esperar durante mucho tiempo o, simplemente, de esperar.
Pero ya no quiero referirme a este término en general, sino en el amor; más concretamente en las relaciones de las parejas.
Conozco ya varios casos de que dos personas se atraen y comienzan una relación, donde todo parece ir bien (aparentemente) y, de buenas a primeras, acaban rompiendo; bien por uno de ellos o por los dos o por cosas aun peores como infidelidades.
Es entonces cuando me pregunto, ¿y por qué ha pasado esto? dos personas que se gustan, que se atraen, ¿cómo han podido dejarlo tan pronto? Y es que parece que el término express últimamente también se puede poner en la palabra "Relación".
Siempre suelo llegar a la misma conclusión: "no hay paciencia". Paciencia para conocerse, para empezar, para seguir.
Con decir esto no me refiero a que se tenga que aguantar TODO de tu pareja, ni dejarle pasar las cosas, pero tampoco abandonar
No puedes pedirle a tu pareja (ni sería ético) que siempre esté de buen humor ni que tenga la misma actitud todos los días, es una persona y en ocasiones necesitará tu apoyo unos días más, unos días menos, igual que esa persona estará ahí para ti.
Muchas veces me habréis oido o leido decir: "cuando estás enamorado tu felicidad se debería de basar en que tu pareja sea feliz" y tú me respondas: "es que si no es feliz yo tampoco lo soy y no estoy bien", cierto, pero hay que tener en cuenta que aunque tu pareja sea feliz contigo hay otros factores que pueden hacer que unos días esté mejor o peor; y no por ello desilusionarte, impacientarte con eso.
Todos necesitamos en algún momento de nuestra relación tomar las riendas y decir: "calma", ser comprensivo.
Por ello, apreciado lector, te invito a que cuando estés cansado de algo te pares, vacía tu cabeza de pensamientos e inspira. Como dice el refrán:
"La paciencia es un arbol de raices amargas pero de frutos dulces"
¿Y hay algo más dulce que estar con la persona que quieres a pesar de todo?
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